Querer
a un nieto? La respuesta habría que analizarla en el contexto de que es el último gran amor del hombre y el que nos
permite sentir lo positivo de haber vivido.
Nacemos
sintiendo el primer amor, un amor propio, el amor de una madre.
Luego,
cuando nos enamoramos, entramos en la etapa del amor transferible como puede ser la de nuestra pareja. (Hubo
momentos en la historia de la humanidad que ese amor, fue intransferible, pero intransferible-engañoso;
las leyes y la iglesia te obligaban a que así fuera).
Cuando
tenemos un hijo, volvemos a sentir el amor privativo y al final de nuestro camino
llega el tercer amor intransferible “los nietos” unión de nuestra propia
sangre, la cadena genética de nuestros estirpes, la nueva dinastía que como
nosotros nace y crece del árbol genealógico, del que hemos sido formados y al
vernos decaer, con el paso del tiempo, "ellos", con su nueva savia, trasladan
nuestros sueños, nuestros perfiles, nuestra práctica y hasta nuestro agotamientos
mejorado. Pero además, llegan en el momento en el cual, nuestros hijos han iniciado
su nuevo revoloteo de crear su propia familia y donde nosotros " ya no
somos lo más trascendentales". Aunque siempre serán nuestros hijos, apenas
cuentan con nuestra opinión y lógicamente ostentan la relación con otras
personas a quien contarles las cosas.
Su nueva familia, como ley de sostenimiento de vida, les ha apartado de nuestro lado y auxilio y en esa tregua de soledad, vienen los nietos.
Su nueva familia, como ley de sostenimiento de vida, les ha apartado de nuestro lado y auxilio y en esa tregua de soledad, vienen los nietos.
Sucede que
para ser abuelo, antes hemos tenido que ser padres y esa experiencia nos enseñó
a comprenderles mejor, y a hacerles sentir que simplemente son niños.
Quiero ser
tolerante con mi nieto, porque la vida me enseñó que en la tolerancia, nace el
verdadero respeto, quiero valorar sus juegos y la importancia que él le da.
Ser abuelo, es puro amor de la vida, la entrega
de nuestro propio ser sin vacilación, sin dudar y sin pedir nada a cambio...,.
En el momento actual, de violencia, paro…, deberíamos, los abuelos, tener mucho que decir. Nuestra figura, ha de perdurar en el tiempo y el recuerdo imborrable del abuelo y del niño, ha de ser y será una sonrisa en sus rostros. Las mujeres dicen "que el ser madres las ha realizado plenamente" yo digo que haber tenido un nieto en los brazos y haber jugado con él, es la verdadera respuesta ha todo lo vivido.
En el momento actual, de violencia, paro…, deberíamos, los abuelos, tener mucho que decir. Nuestra figura, ha de perdurar en el tiempo y el recuerdo imborrable del abuelo y del niño, ha de ser y será una sonrisa en sus rostros. Las mujeres dicen "que el ser madres las ha realizado plenamente" yo digo que haber tenido un nieto en los brazos y haber jugado con él, es la verdadera respuesta ha todo lo vivido.
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